Vigilar el desarrollo físico de tu bebé es una de las partes más emocionantes y tranquilizadoras de la crianza en los primeros años. Eso sí: pequeños errores de medición pueden provocar bajones o picos engañosos en la curva de crecimiento. Aquí tienes una guía práctica para registrar mediciones precisas en casa.

1. Medir el peso

Para bebés menores de dos años, obtener un peso preciso requiere una báscula específica de bebé o un método fiable sobre una báscula adulta estándar:

2. Medir la talla (longitud)

Antes de los dos años, los niños deben medirse tumbados (longitud en decúbito). A partir de los dos años, de pie (estatura o talla).

Longitud tumbado (menores de 2 años):

  1. Coloca al bebé boca arriba y bien estirado sobre una superficie firme, como una mesa de cambio o una manta en el suelo.
  2. Otra persona debe sujetarle suavemente la cabeza recta, alineada con el borde superior de la superficie de medición.
  3. Estira completamente las piernas presionando con suavidad las rodillas hasta que los pies queden planos contra un tope vertical o una regla.
  4. Mide desde la coronilla hasta las plantas de los pies. No midas siguiendo la curva del cuerpo.

3. Crear una rutina

No hace falta medir al bebé todos los días. De hecho, las mediciones diarias muestran fluctuaciones por hidratación y alimentación que pueden generar ansiedad innecesaria. La frecuencia recomendada es: